llevo algún tiempo trabajando fuerte en sanar mi corazón, mi anahata chakra. tal vez empezó hace cinco años, cuando pasó lo del COVID y mi perrita llegó a mi vida a enseñarme a amar, tal vez fue décadas atrás, no sé.
pero más recientemente, me he dedicado intencionalmente a suavizar la coraza de protección que tiene mi centro del pecho, y a sanar las heridas, que percibo como huecos abiertos, en mi pecho.
sanando mi corazón encontré lanzas y espadas enterradas. y aunque las he sacado, a veces regresan. consiero esto como objectos etéreos, pedacitos de energía que me han quedado de otras vidas y que se manifiestan en la vida actual en forma de respuesta de trauma.
he trabajado en sanar mi corazón amando los bosques, los ríos, el sol, los pájaros y los árboles de todos los lugares en los que he vivido. he hecho meditaciones de esmeralda, he escuchado a mis yoes heridos, y he tratado de perdonar a quienes me hicieron mal, y a mí mismo por hacerme mal a mí y a otres.
en ese proceso, ha pasado lo más inaudito.
he comenzado a sentir lo que nunca había sentido antes.
aunque me falta mucho por sanar, este proceso me ha llevado a sentir un imenso amor por otres. es difícil explicarlo en palabras, pero ahora y con frecuencia siento profundo amor por personas que acabo de conocer, por personas que no son cercanas a mí, por mis estudiantes, por mis amigues lejanes y quienes están cerca.
mi corazón se ha inundado de amor, y a veces es abrumador y hasta confuso.
al principio, cuando comencé a sentir ese amor casi incondicional, como una especie de enamoramiento juvenil por las personas, pensé que me estaba enamorando de ellas. ¿qué está pasando? estaba confundido.
mi corazón casi que dolía por dentro. no como cuando lo tengo roto, que también ha sido una experiencia muy fuerte para mí, sino un dolor como de un órgano que crece, como que no cabe en su cuerpo presente.
con el tiempo, comprendí que la forma tan intensa en la que siento todas las cosas tiene como uno de sus propósitos permitirme este amor universal, más y más, cada vez.
el hecho de que sufrí mal de amores tantas veces en mi juventud, y sentía que mi corazón se doblaba y se partía en mil pedazos, era parte de mi corazón simplemente abriéndose a sentir, a través de la herida.
tener el corazón roto me permitió saber que era capaz de experimentar emociones, y ahora que a lo mejor se seguirá partiendo por uno u otro motivo, también ha empezado a recibir otro rango de emoción, otra frecuenca de energía que es esta del amor universal.
veo un pajarito rojo a través de la ventana y siento profundo amor. veo una foto de mi amigo lejano y siento amor. vuelo a cielo en enamoramiento total al escuchar a la vecina de al lado contarme de su vida pasada.
estoy aprendiendo a dejar que este amor me recorra. es miedoso. estar en un estado así de exaltación y apertura, aún sabiendo que, como humanos, al final podemos equivocarnos y lastimarnos unos a otros.
sigo pidiendo a mis guías la ayuda para enteder cómo conservar mi amor bonito, amor del bueno, sin quedarme vulnerable a que se aprovechen de mí o me hieran demasiado. y también les pido que me enseñen a sostener este amor sin idealizar a nadie, sn exigirles nada, sin obligarles a ser nada que no sean.
amo este camino. me gustar estar aquí. y aunque parezca extraño, a ti, que me lees, a ti también te amo.
